En la actualidad la Gestión de fincas urbanas para Comunidades de Propietarios se está convirtiendo en un foco de conflictos entre los vecinos y el gestor de fincas, produciendo como resultado la insatisfacción de los primeros y ocasionando una opinión desfavorable hacia los segundos.

El aumento de viviendas durante los ultimos años ha generado una importante demanda de servicios de Gestores Urbanos para las Comunidades de Propietarios, y no son todos de la calidad requerida por los usuarios. El aumento de viviendas también ha provocado el aumento y la diferencia de problemas en las Comunidades, no siendo solo la gestión económica la única condición necesaria para el buen gobierno de la comunidad.
La necesidad de expertos en construcción se hace cada vez más necesaria, ya que los inmuebles están demandando, sean nuevos o antiguos, obras para su mantenimiento o reparación, con unos elevados presupuestos que en algunas ocasiones superan con creces el presupuesto de la Comunidad.

Ante esta situación los Gestores/Administradores han de dar respuesta a las Comunidades, y en algunas ocasiones no es la más acertada, ya que al no ser su ámbito laboral, (recordemos que un Administrador de fincas tiene su experiencia apoyada en la gestión económica), produce que se le adjudique la reparación al mejor postor, no siendo esta, en algunas ocasiones la mejor opción. Además, la falta de seguimiento en la ejecución de la obra obliga a aceptar soluciones que han sido tomadas por el propio constructor, no siendo, como es lógico, la mayoría de las veces del agrado de los propietarios.

La falta de soluciones, el presupuesto como unico documento de control del servicio/obra sin la elaboración de un contrato mercantil, la falta de cualificación profesional y técnica de algunos gestores de fincas, el hecho de que una Comunidad de propietarios sea una sociedad multidueños y la falta de demanda en el sector hacen que los servicios a las Comunidades sean, como decíamos anteriormente, un foco de conflictos entre Gestor de Fincas y propietarios, siendo estos últimos los más perjudicados.